
La urgencia tomó el control de sus acciones y ya no podía seguir posponiendo el momento del clímax, pues estaba al borde de enloquecer....
Sonó el móvil, que los cogió por sorpresa; la nublada razón de la mujer le decía que no atendiera... poco duró la sinfonía que interrumpía ese preludio orgásmico, que ya resultaba doloroso para ambos...
Sin embargo, no podía dejar de girar hacia atrás mientras sus sensaciones se impregnaban de las cenizas perfumadas que caían, que caían y la hipnotizaban...
Esa llamada telefónica duró solamente dos rings; Esteban se apresuró a acallarla, con la misma rapidez con que pretendió acallar la urgencia de Inés...
Una voz desconocida preguntaba por Esteban Recondo. "Habla él mismo, qué sucede?", decía su voz al teléfono, incrédula al principio, asustada y perpleja luego.
"Le hablo del Sanatorio Pérez. Le quería avisar... su esposa tuvo un accidente... necesitamos su autorización para operarla..."
"¿Qué pasó?, por favor...!", rogaba Esteban, y esperó mientras le contaban rápidamente acerca de un choque en la ruta. Escuchaba sudoroso, empalideciendo repentinamente, abrazándose, ocultando sus pene ahora fláccido bajo las sábanas.
La expresión de Inés era un enorme signo de interrogación, y lo miraba fijo a los ojos, suplicando una explicación... Su vista iba del móvil a su faz; de su rostro a su cuerpo desnudo, que tiritaba.
Al colgar, él le contó tartamudeando lo sucedido y se mesaba el cabello con desesperación; Inés lo observaba con tristeza... tristeza por él, tristeza por la esposa inconsciente, tristeza por ella misma... pobre títere desnudo adúltero que sólo pedía una noche de placer... pobre muñeca despojada de ropas que necesitaba un poco de calor, un poco de comprensión.

12 comentarios:
Es triste poder tener a alguien solo para momentos de placer. Un texto que es bastante profundo y que pone de manifiesto cómo algunas relaciones se sujetan en nada y nada las sujeta cuando se tambalean...
Muy bonito.
Un beso, cielo.
Natacha.
La vida es así de cruel. Despotrican/mos de todo lo cotidiano, de lo que se tiene...pero cuando crees que lo puedes perder, el tema cambia. Y tontas de nosotras que nos creemos las palabras de un hombre casado.
La vida es corta, y hay que disfrutar el presente porque el futuro...........
Caricias de Medea
Que imagen has retratado... con cada detalle, la del placer prohibido y las de las sensaciones que quedan cuando una es la que no es... cuando los sentimientos se contraponen, se enfrentan, se confunden... y su tristeza es tu desesperación.
Necesarios esos encuentros, a veces funcionan y otras se esfuman...
Exquisito relato querida Rebecca
Besos!!!
REBECA:
TENIA TIEMPO SIN PASAR, YA EXTRAÑABA TUS SENSUALES RELATOS.
TE DEJO UN BESO
VIRGINIA.
QUERIDA REBECA,EL PODER DEL SEXO...
DULCEMENTE EMBRUJADA.
bellisimo post !!!! es una delicia volver a leerte , gracias por seguir siempre aqui .
besitos pecaminosos
Mmmmm,ese incienso...en casa nunca falta.Besos.
momentos de placer que a veces empañan toda una vida
Un saludo y un placer leerte
A la luz de un flexo te leo; qué falta de romanticismo, lo sé. Pero me he quedado pensando. Las historias que nacen del humo nacen con vocación de morir. Yo he vivido alguna y lo hice con la actitud de quien sólo quiere sentir el abrazo "en el ahora". Sólo por sentir, por no dormir sola, por latir... Seguramente, en algún momento, de tanto latir se me parará el corazón pero, mientras...
Tremendo relato. Doloro saber que en el fondo sí siento lo mismo que ella... sólo he creado esta falacia en mi cabeza de sentirme independiente.
Besos sinceros
rebecca!!!!!
hace mucho que no te visitaba y me encuentro con un texto sugerente, pero con un trasfondo mas profundo...........
me gustó esta mezcla de sensaciones........
besitos, reina
Las prendas de la culpa lo acompañaban... seguramente no las hubiera tenido si no hubiera recibido ese llamado. Hombres!!!
(en fin, un mal necesario ;-)
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